Atrás a Blog

Los niños y la Alhambra

excursión de niños en la Alhambra

Como no podía ser de otro modo, si uno trabaja con niños en Granada, La Alhambra se convierte en un referente de primer grado. En nuestra institución no ha faltado nunca la visita a La Alhambra cada curso si bien al tratarse de un monumento tan amplio lo que se ha hecho es como dividirlo en partes. De hecho, cuando hubimos de asesorar en su momento a los monitores que tendrían que encargarse de explicarla a los grupos de niños se acordó dividirla en Fortaleza, Los Palacios y la Naturaleza y así es como hoy se divide la visita, tanto para niños como para mayores.

Al margen de esta división genérica hay aspectos puntuales que también pueden valer en un momento determinado para ampliar el campo de visión desde el que La Alhambra se muestra al mundo. En esta ocasión mi compañero Manuel Ángel se ha servido de una exposición sobre La Alhambra y Sorolla para matar dos pájaros de un tiro. He aquí, por tanto, una hermosa propuesta de trabajo que Manuel Ángel con su grupo planean y llevan a cabo con todo detalle y que les justifican varios meses de trabajo desde el primer día que la idea surge en una asamblea de la mañana hasta que se prepara con todo detalle, se realiza físicamente dentro del ritual de visita anual, centrado este curso en Sorolla, con lo cual se estudia de paso este pintor y su época y se extraen las conclusiones posteriormente anotando cada aspecto nuevo que contribuye a ampliar las vivencias que cada pequeño va acumulando de La Alhambra en las distintas visitas que realizan durante los años que están en la Escuela.

El tiempo pasa y va poniendo cada vez más presente determinadas cosas en nuestra vida o, sencillamente nos va haciendo que pasemos de ellas por irrelevantes. A lo largo de mi vida, por ejemplo, puedo recordar cómo subía cada tarde a estudiar a los Jardines del Partal por los que tenía y tengo una especial debilidad y en este momento eso es impensable si no se saca la entrada con bastante antelación y a tiempo tasado por el cúmulo de visitas que esperan su turno. Lo mismo se puede decir de las visitas con los grupos de niños. Recuerdo cuando antes de que hubiera guías pedagógicos sentábamos a los niños alrededor de las fuentes y les explicábamos lo mejor que sabíamos el contenido del monumento mientras los extranjeros no paraban de tirarnos fotos como si nosotros fuéramos parte de la visita que ellos estaban realizando. Y es posible que lo fuéramos aunque no tuviéramos la conciencia muy clara de que fuera así. Siempre recuerdo con envidia mi visita con un grupo de muchachos al Museo Británico y de cómo el espacio más cercano a los objetos valiosos: momias egipcias, piedra de Rosseta o similares estaba reservado en primerísimo lugar para los escolares. Todavía me da envidia y han pasado 40 años.

De cualquier modo hay monumentos, La Alhambra es uno de ellos sin duda, que por encima del tiempo y de las miserias humanas siguen teniendo un atractivo creciente de modo que siempre se encuentran aditamentos para mostrar a los niños. En este caso ha sido la magnífica exposición de Sorolla dentro del propio recinto la que ha aprovechado Manuel Ángel con su grupo para cubrir la visita de la ciudadela de La Alhambra, que no falta nunca, con el colorido de Sorolla que va relacionando el monumento con otros aspectos culturales, en este caso del siglo XX como en otros casos pueden ser de etapas anteriores a base de grabados que se conservan del siglo XIX o las visitas de Washington Irwing que nos van dejando una idea de universalidad a la hora de pensar en un monumento tan nuestro y tan cercano. Así año tras año sigue manteniéndose como el monumento más visitado de España

Fuente:Ideal.es

10 de diciembre de 2012