Home Curiosidades Descripciones maravillosas del Palacio de Comares

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Palacio de comares

Así describe Jerónimo Múnzer el palacio de Comares:

Habiendo entrado en la fortaleza a través de muchas puertas de hierro, de muchos soldados y habitaciones de oficiales… Tomado el refrigerio, en propia persona nos condujo al Alcazar real, con una admirable comitiva de soldados. Vimos allí palacios incontables, enlosados con blanquísimo mármol; bellísimos jardines, adornados con limoneras y arrayanes, con estanques y lechos de mármol en los lados; también cuatro estancias llenas de armas, lanzas, ballestas, espadas corazas y flechas; suntuosísimo dormitorios y habitaciones; en cada palacio muchas pilas de blanquísimo; en cada palacio muchas pilas de blanquísimo mármol, mucho más grande que las que hay en junto a San Agustín , rebosantes de agua viva, un baño – ¡ Oh qué maravilla! – abovedado, y fuera de él, las alcobas; tantas altísimas columnas de mármol, que no existe nada mejor…

Pregunté al alcaide acerca del emblema del rey, si era también una granada, y si estaba dibujado en algún lugar allí. Me respondió que no tenía emblema alguno, sino un yelmo en forma de Granada, en medio del cual estaba escrito, en caracteres arábicos, Hile gallila, que quiere decir: ” Nadie más que Dios es Vencedor” o ” Solo Dios es Todo poderoso”. Aquel emblema está pintado en color celeste,  en tanta belleza, con las cañerías de agua con tanto arte dirigidas por más admirable. A Través de un altísimo monte, al agua corriente es conducir por un canal y se distribuye por toda la fortaleza … Todos los palacios y estancias, en la parte de arriba tienen artesonados y techumbres tan soberbias, fabricadas con oro, lapislázuli, marfil y ciprés, de tan variadas maneras, que no se puede ni escribir ni contar. Ya hay en el castillo quinientos soldados llamados jinetes, con hermosísimos caballos. Militan a obediencia. Subimos a dos altísimas torres y contemplamos la situación de la ciudad; pero como dijo al conde, apenas sí podíamos contemplar la mitad de ella. Creo que no hay ciudad mayor en toda Europa ni en África. Vivimos en la parte de abajo del castillo, hacia el mediodía, otro castillo, muy fortificado, pero no terminado del todo…”

Y así lo hace Andrea Navagero:

” La ciudad de Granada está situada, parte en unas alturas y parte en un llano, pero esta última es la menor; las alturas forman tres colinas separadas; la una se llama el Albaicín, por que vinieron a habitar en ella los moros de Baeza, cuando los echaron de su tierra los cristianos; la otra se llama la Alcazaba, y la tercera, la Alhambra, que está más separada de las otras dos que éstas entre sí, y porque entre ella y las otras colinas hay un vallecito en que se ven pocas casas y por donde pasa el Darro. La Alhambra está cercada de murallas y es como un castillo separado de la ciudad,  a casi toda la cual domina; hay dentro de los muros gran número de casas, pero lo que ocupa más sitio es un hermoso palacio que fue de los reyes moros, el cual es en verdad bellísimo y labrado suntuosísimamente con finos mármoles y otras muchas cosas, y los mármoles no están en los muros, sino en el suelo; tiene un gran patio a la español, muy grande y bello rodeado de fábrica, y en un lado tiene una singular y hermosísima que llaman torre de Comares, en la que hay algunas salas y cámaras muy buenas con las ventanas hechas muy gentil y cómodamente, con labores moriscas excelentes; así en los muros como en los techos; las labores son en parte, de yeso con bastante oro, y blanquísimos mármoles, alguno de grandísimo tamaño, y en medio hay un estanque, lleno de agua que corre de una fuente llegando hasta las cámaras; a los lados del estanque hay unas hermosas enramadas de mistos y algunos naranjos…

Entre otras cosas, hay en este palacio hermoso baños subterráneos, embaldosados con finísimos mármoles y con las pilas asimismo de mármol, y reciben la luz del techo por claraboyas con vidrios”.